J. PALOMAR Kike Mateo ha pasado de ver los partidos en la grada a ser uno de los jugadores claves en los esquemas de José Bordalás. El domingo, ante el Tenerife, marcó el gol del triunfo y le dio tres puntos al Elche.
¿Tenía dedicatoria el gol -levantó al cielo tres dedos- que le hizo al Tenerife?
Sí. Es algo que me guardo para mí. Al que va dirigido ya lo sabe y con eso me sobra. También se lo dediqué a mis compañeros y a mi familia, que está en los momentos malos. El fútbol da muchas vueltas y ahora parece que todos somos muy guapos, pero en cuando vengan dos derrotas llegarán las críticas y habrá que volver a ser fuertes como lo hemos sido hasta ahora. Hemos sufrido ataques de todos los sitios y le hemos dado la vuelta a la situación.
¿Qué supone para el equipo haber logrado la quinta victoria consecutiva y el sumar los 50 puntos?
El panorama está mejor que la semana pasada. Queda una jornada menos y tenemos tres puntos más. Seguimos manteniendo la distancia con el equipo marca el play-off y el equipo, sin hacer un gran partido, supo utilizar sus armas para ganar al Tenerife sin pasar muchos apuros. La permanencia, ya está logrado.
¿Hasta dónde podéis llegar?
Estamos en una posición que hace dos meses nadie pensaba que podíamos estar y hay que defenderla con uñas y dientes. Está claro que en el momento que bajemos el nivel de intensidad y cada uno queramos hacer la guerra por nuestra cuenta nos llevaremos un varapalo e iremos para abajo. Hay que seguir así, con humildad y mucho trabajo. Nos toca disfrutar, pero sabiendo de dónde venimos. Sabemos lo que queremos, pero no queremos autopresionarnos.
El trabajo y la lucha es algo intrínseco de esta plantilla...
Nuestra actitud es incuestionable. Sería de tontos decir que este equipo no lo da todo. Lo ve hasta un ciego
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