· Javi Guerra fue el autor del gol local en un duelo que acabaron con diez hombres los ilicitanos
En una cita tan señalada para el Valladolid, Javi Guerra sólo necesitó dos ocasiones de gol para perforar la meta rival en una de ellas y acercar a los pucelanos a la liga BBVA. El punta volvió a demostrar su hambre de gol y no falló frente a un Elche que apenas logró inquietar a Javi Jiménez.
Con algo tan importante como el ascenso en juego y los nervios a flor de piel tanto en el césped como en la grada, los hombres de Abel Resino fueron capaces de poner cierta cordura, sobre todo en la segunda mitad, para aventajar a los ilicitanos en la eliminatoria.
Desde el inicio, ambos conjuntos salieron con muchos miedos. Los de Bordalás lo intentaron por la izquierda por medio de Ripa y Kike Mateo, pero sus acciones morían en las inmediaciones del área local debido a que Marc Valiente y Jordi tuvieron su tarde y Ángel se desesperaba en cada combate que iniciaba con sus marcadores.
El centro del campo de unos y otros fue inexistente durante buena parte del duelo y sólo fue tras la reanudación cuando aparecieron Nafti y Álvaro Rubio. Cristóbal y Generelo fueron incapaces de crear el juego de otras ocasiones y dar cierto equilibrio a los visitantes.
Inmersos en un fútbol pausado, tosco y con más faltas que pases acertados llegó la primera ocasión de Javi Guerra. El punta se aprovechó de un grave error de Héctor Verdés a la hora de despejar el cuero y con Jaime superado, Carpio salvó los muebles de su compañero de zaga. Sisi fue un oasis en el partido gracias a su desborde, su velocidad y sus diagonales desde la izquierda hasta el borde del área.
El descenso llegó con alivio para el espectador debido a que los jugadores de ambos conjuntos se dedicaron más a protestar al árbitro, a buscar engañar al colegiado y a enfrentarse con el rival que a tocar la pelota, algo que hicieron con acierto Nauzet y Nafti tras la reanudación una vez olvidadas sus distintas disputas.
En el segundo acto Abel Resino apretó a Nauzet y Barragán para buscarle las cosquillas a Edu Albcar. Bordalás ayudó al técnico rival dejando al ex del Rayo sobre el césped y quitando a un Ripa que había mostrado peligro en ataque y ayudado a su compañero cada vez que fue desbordado.
Precisamente junto a la línea de cal nació el tanto del partido. Nauzet combinó con el Barragán para que el ex del Deportivo pusiera un centro medido sobre la cabeza de un Javi Guerra que no falló. Cabeceó como los grandes delanteros. Se adelantó a su marcador, marcó los tiempos en el salto y superó a un Jaime que poco pudo hacer.
De ahí al final, el Valladolid se salvó de que su punta no viera la roja tras un pisotón sobre Héctor Verdés y el Elche se quedó con un hombre menos cuando estos dos protagonistas intercambiaron los papeles y el jugador ilicitano pasó a ser el agresor y el vallisoletano el agredido. El defensa propinó un codazo sobre el punta y aunque pudo ser algo exagerado, encarriló el túnel de vestuarios antes de tiempo.
De esta forma, aunque se los pucelanos dieron un paso adelante, los de Bordalás pueden ser positivos por el hecho de que jugarán la vuelta ante su público y salieron vivos jugando con diez.
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