viernes, 8 de julio de 2011

El Elche, un club vendedor

La entidad ilicitana se ha embolsado un total de 3,7 millones de euros en el último año con los traspasos de Jorge Molina, Wakaso Mubarak, Willy Caballero y Samuel Llorca

En el último año, el Elche se ha ganado la calificación de club vendedor. Un total de 3,7 millones de euros deberían haber ingresado en las arcas de la entidad franjiverde desde el pasado verano, a cambio de sus jugadores más destacados.
El delantero y máximo goleador de la Segunda División el pasado año, Jorge Molina, por 2,2 "kilos"; el centrocampista ghanés Wakaso Mubarak, por 350.000 euros; el guardameta argentino Wilfredo Caballero, por 800.000; y el central Samuel Llorca, recientemente vendido por 400.000 euros.
Este último caso ha significado la confirmación de un discutido modelo de gestión basado en aceptar jugosas cantidades de dinero, independientemente del rendimiento del jugador.
La operación por Samuel ha sido poco convencional, ya que no ha sido ningún club el encargado de depositar directamente el dinero por su traspaso, sino que fue el representante del jugador, Mario Parri, el encargado de comprar la carta de libertad por valor de 400.000 euros, a sabiendas de que algún equipo correría con los gastos y acabaría contrareembolsando dicha cantidad. En esta ocasión, el Hércules.
Hay que remontarse a junio de 2010, tras la finalización del curso pasado, para encontrar la fecha en la que se produjo la primera de las ventas, la del ariete Jorge Molina.
El atacante alcoyano, que se hizo con el título de pichichi en esa campaña con un total de 26 dianas, se convirtió en uno de los objetivos más dulces del mercado. Finalmente fue el Betis, equipo que militaría en la misma división que el Elche, el que contrataría al goleador por 1,8 millones de euros, más 400.000 en el caso de que el conjunto sevillano ascendiese. La jugada le salió perfecta al club por entonces dirigido por Manuel de Lopera, ya que en la actualidad han logrado subir a Primera División, y sólo han hecho efectivo el primer pago del traspaso, valorado en 400.000 euros.
Ya en 2011, durante el plazo invernal de fichajes, el Elche CF decidió deshacerse de Wakaso Mubarak. En un movimiento a tres bandas, el club franjiverde cedió los derechos del centrocampista ghanés, una de las mayores promesas que habían emergido en la Segunda División, a un empresario malagueño, que abonó 350.000 euros al Elche, para, a la postre, venderlo al Villarreal.
En esas mismas fechas, a principios de año, la entidad ilicitana aceptó una oferta de 800.000 euros proveniente del Málaga por uno de los jugadores más queridos por la afición, dado su nivel y compromiso: Wilfredo Caballero. El cancerbero, tras tres años de franjiverde, pidió entre lágrimas al club que le permitiese cumplir su sueño de jugar en la élite española.
Las consecuencias de lo que, a priori, se preveía como un suicidio deportivo, han sido positivas. El equipo se ha quedado a un paso del ascenso a Primera División y ha completado la mejor temporada de las 12 seguidas que ya enlaza en la categoría de plata.
http://www.informacion.es/

No hay comentarios:

Publicar un comentario