miércoles, 20 de julio de 2011

Negociaciones a tres bandas

El Ayuntamiento, consejeros y empresarios de la ciudad mantienen reuniones por separado para analizar la posible salida de Ramírez del Elche

El exconsejero delegado del Elche Juan Carlos Ramírez prometió ayer al concejal de Deportes de la ciudad, Daniel Rubio, que el jueves presentará un plan económico en el que especificará la fórmula para abandonar la entidad ilicitana de forma definitiva y de esta forma dejar el poder del club en manos del presidente franjiverde José Sepulcre y de su consejo de administración.
Ramírez ha dejado claro que desea recuperar el dinero que ha puesto en el Elche en los últimos años y busca que se le garanticen todas esas cantidades antes de dejar de forma definitiva las riendas del club. El empresario bilbaíno abandonó hace ya unos meses el consejo de administración de la entidad ilicitana por la presión popular que existió en contra de su gestión, pero desde fuera lo sigue controlando, ya que la gran mayoría de los consejeros son afines a él. Además, comanda la comisión deportiva encargada de confeccionar la plantilla de la temporada 2011-2012 y ha tenido hilo directo con el secretario técnico Francisco Martínez y con el entrenador José Bordalás en esa gestión.

La carta de Antón
Tras la carta hecha pública por el exconsejero José Antonio Antón la pasada semana, en la que arremetía contra Juan Carlos Ramírez y su manera de gestionar la entidad ilicitana, José Sepulcre solicitó ayuda del Ayuntamiento al entender que se encontraba muy solo dentro del consejo y sin apenas poder de decisión.
Fruto de esta petición el edil de Deportes decidió el pasado viernes reunirse con un grupo de empresarios de la ciudad como Diego Quiles, Andrés Navarro, Ramón Segarra, José Antonio Antón, Juan Serrano y Andrés Alonso, entre otros muchos, para informarles de la situación económica del club y de la posibilidad de que en un futuro no muy lejano podrían existir problemas económicos dentro de la entidad para llegar a fin de mes. Se trataba de buscar soluciones a una situación que puede llegar a ser en un futuro no muy lejano complicada y en la que el poder de reacción pueda ser infinitamente menor, desde el punto de vista económico, si ahora no se toman las decisiones más correctas. A dicho grupo se le sugirió si estaba dispuesto a echar una mano a la entidad en un futuro no muy lejano.
A la situación económica poco clara se unió la sensación de que Juan Carlos Ramírez no ayuda con su manera de actuar a ser querido por los que tiene alrededor y mucho menos al nivel nacional. En esa línea, no sentaron nada bien en el Ayuntamiento las declaraciones vertidas a los medios de comunicación foráneos por Ramírez contra el trío arbitral del último partido de la promoción de ascenso y con el presidente del Granada, Quique Pina, y su entrenador, Fabri González, como diana de su ira. Toda esas declaraciones no dejaron a la ciudad en buen lugar a nivel nacional y desde el punto de vista institucional la figura del exconsejero dejó de parecer la adecuada para comandar al equipo más representativo de Elche.

Siguiente paso
El lunes, Sepulcre hablaba con Juan Carlos Ramírez, que acababa de regresar de unas vacaciones de dos semanas por el Báltico, y lograba que el exconsejero le admitiera que estaba dispuesto a irse del Elche siempre que se le propusiera un plan de pago convincente y una salida digna.
Ayer, el presidente del Elche, José Sepulcre, acompañado de Tomás Alvarado, Antonio Rocamora y del propio Juan Carlos Ramírez, que en principio no estaba dispuesto a estar presente en la cita y cambió de opinión a última hora, estuvieron reunidos con el concejal de Deportes Daniel Rubio para hablar sobre el tema y confirmar que no va a poner ninguna pega para su salida siempre que se cumpla con él.
Por ello, el día clave será el jueves. En esa jornada, Juan Carlos Ramírez pondrá sobre la mesa todas las condiciones necesarias para dar el paso de abandonar la entidad ilicitana y dejar el mando a José Sepulcre y a un consejo de administración que aumentará en número de consejeros. El Ayuntamiento desea que entren otras personas a aportar savia nueva a una entidad que debe gestionada de forma correcta y ateniéndose de forma escrupulosa a los presupuestos.
De todas formas, la salida de Ramírez no es tan sencilla ya que debe haber detrás alguien dispuesto a aportar cantidades y la situación económica de la ciudad no está para realizar muchos dispendios. Lo cierto es que las cartas están sobre la mesa y ya se conoce dónde está cada uno en una operación que tiene un futuro incierto.
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