lunes, 12 de septiembre de 2011

Pelegrín vuelve a dar en la diana (1-2)

 
Imparable. Así está el Elche de José Bordalás, que ayer sumó su cuarto partido consecutivo ganando, si se tiene en cuenta la victoria ante el Recre en Copa. Tres puntos en un campo muy difícil como Balaídos y ante uno de los favoritos al ascenso, que permiten al Elcher continuar en lo más alto de la clasificación. Una victoria que, además, se hizo de esperar hasta los minutos finales, y que llegó gracias a un Pelegrín en estado de gracia que se está convirtiendo en el referente atacante de este equipo.
El técnico franjiverde introdujo dos cambios en el once de gala de los tres primeros partidos de la temporada. Héctor Verdés, completamente recuperado de la fractura de pómulo que sufrió en pretemporada, volvió al equipo titular acompañando en el centro de la zaga a Pelegrín, mientras que Rúper ocupó el puesto del sancionado Mantecón.
Pese a estas dos variaciones, el Elche siguió en la línea de este inicio de temporada, con una presión muy adelantada y una gran solidez defensiva. Sin embargo, los primeros diez minutos fueron para el Celta, que quería hacer valer su condición de local para adelantarse en el marcador. Pero los gallegos se encontraban con un muro que repelía cualquier intento de ataque del Celta, sobre todo robando muy arriba.
Que ambos equipos se tenían demasiado respeto quedó patente desde el principio. Ninguno de los dos se decidía a atacar al contrario, con demasiada imprecisión en el centro del campo. Pero el Elche empezó a desperezarse. Primero fue Nicki Bille, que falló cuando era más fácil meterla en la portería que mandarla fuera: el danés envió a la madera un balón sobre la línea de gol y sin nadie a su alrededor.
Este fallo precedió al primer gol del Elche. Tras un córner demasiado abierto, tanto que no encontró rematador, Luque recuperó el balón en la banda derecha. Centro del cordobés que Bille cabeceó obligando a Yoel a una gran estirada. El balón quedó muerto y Ángel, que andaba por ahí como el que no quiere la cosa, remató de volea para subir el 0-1 al marcador de Balaídos.
El Elche volvió a demostrar que arriba tiene dinamita y sabe cómo aprovechar cada ocasión. Y también que las jugadas de estrategia, y sobre todo los córners, están muy bien trabajados en el conjunto de Bordalás. El gol sirvió al Elche para controlar el partido a su gusto, maniatando completamente al Celta gracias a una presión muy agresiva y a los rápidos robos de balón.
Empate celeste
Pero cuando peor estaban los locales, llegó el gol del empate. Balón a la espalda de la defensa franjiverde, muy adelantada y mal colocada en el centro del campo, Iago Aspas que encara a Juan Carlos y ante la salida del guardameta se la cede a David Rodriguez para que el ariete, sin oposición, solo tenga que empujarla al fondo de la red.
El empate sentó muy mal al Elche, sobre todo por inesperado. En realidad, tras el gol del Celta, ambos equipos ofrecieron poco, y los porteros no tuvieron trabajo. Solo al límite del descanso se desperezó el Elche, que acabó los últimos minutos de la primera parte cercando la portería de Yoel.
La ocasión más clara llegó, de nuevo, en un córner botado por Edu Albacar, que casi consigue un gol olímpico si no llega a ser por la gran parada de Yoel y el larguero. Otra internada de Xumetra puso en apuros a los vigueses, poco antes de que Piñeiro Crespo decretara el final de los primeros 45 minutos.
Ni Herrera ni Bordalás introdujeron cambios en el tiempo de descanso. El partido parecía muy igualado como para variar las alineaciones, aunque sería el entrenador franjiverde, no muy contento con el juego de su equipo, el primero en cambiar, dando entrada a Perico por Bille.
El partido se ponía bonito tras 65 minutos algo descafeinado. El Elche inquietó con un gol de cabeza de Pelegrín, bien anulado por el árbitro ya que el central franjiverde remató en claro fuera de juego. Acto seguido, una chilena de Ángel estuvo a punto de sorprender a Yoel. El Celta también tuvo sus oportunidades, sobre todo al contraataque.
Otra vez Pelegrín
Los visitantes volvieron a irse hacia arriba, comandados por un gran Xumetra, que a punto estuvo de hacer un gol espectacular. Arrancó el catalán desde su propio campo, sorteó a cuantos defensas le salieron al paso y disparó desde el borde del área, pero Yoel detuvo sin problemas.
Espoleado por Xumetra, el Elche empezó a creérselo y buscó la victoria. Bordalás dio entrada a Luismi Loro por Palanca para buscar más clarividencia de cara a portería. El partido entraba en su fase decisiva y el Elche quería ganar, o por lo menos lo demostró más que el Celta.
Y cuando el encuentro agonizaba, llegó el protagonista de este inicio de temporada: Sergio Pelegrín. Otra vez en un córner, el central volvía a marcar para dar los tres puntos a su equipo, que volvía a ganar en los minutos finales demostrando que es un bloque que sabe sufrir.
El gol fue el toque de gracia definitivo al partido. Pelegrín, que ha metido en los tres partidos de Liga, volvía a dar en la diana con un testarazo imparable como su equipo, un Elche que ha entrado en la senda del ascenso y parece que, de momento, no se quiere salir de ella.

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