Se jugará el ascenso con el Granada tras remontar el gol inicial de Óscar con los de Albacar (2) y Ángel
El Elche se jugará el ascenso a Primera División la próxima semana ante el Granada tras superar ayer por 3-1 al Valladolid en el Martínez Valero. Los ilicitanos fueron fieles a su estilo y voltearon un marcador que se puso en contra en el minuto 23 tras un trallazo de Óscar que se coló dentro y que dejó en silencio durante unos segundos al coliseo franjiverde. Pero, pese al 0-2 en contra -en Zorrilla se había caído por 1-0- nadie se vino abajo en el Elche y fiel a su estilo se siguió buscando la remontada hasta conseguirla. Edu Albacar se inventó dos golazos en sendas faltas directas que dejaron el 2-1 a favor de los locales. Y en la reanudación, Ángel puso el tercero.
A partir de entonces, el Elche supo llevar el partido al cuarto oscuro y desactivar a un Valladolid que se fue diluyendo con el paso de los minutos. La explosión de júbilo final resultó apoteósica y el Elche se vuelve a encontrar 23 años después con el Granada en su lucha por regresar a Primera.
El equipo franjiverde habló en el campo y demostró a los que lo preferían en los cruces que se equivocaban. Este equipo sabe siempre a lo que juega, lo da todo. Su gran segunda vuelta en la liga regular no es fruto de la casualidad, sino del trabajo diario. Los ilicitanos sabían cuáles eran las virtudes del Valladolid, pero también sus defectos. Los castellanos tienen un fútbol de Primera División, llevan de un lado para otro el balón como los mejores, pero tienen un punto débil: les hacen goles con facilidad. El Elche explotó eso a la perfección. Un dato: la primera parte fue de color visitante, pero el equipo franjiverde dispuso hasta de tres ocasiones claras de marcar antes de que los golpes francos de Edu Albacar dejaran a Javi Jiménez con la sensación de que podía haber hecho algo más a la hora de evitar la remontada.
El Valladolid golpeó primero con un golazo de Óscar en el minuto 23 que silenció el Martínez Valero. El equipo castellano salió en plan dominador, moviendo de un lado para otro el balón y dejando sin recursos futbolísticos a un equipo ilicitano demasiado nervioso e impreciso en los pases. De todas formas, la primera oportunidad llegó en el minuto 16 y tuvo color franjiverde. Kike Mateo se quedó mano a mano con Javi Jiménez y el meta pucelano le sacó un balón de gol; el rebote lo recogía Cristóbal y con toda la portería para él mandaba el esférico a la grada.
A continuación, el conjunto pucelano marcó su gol y siguió con lo suyo, demostrando su calidad. Sin embargo, en otra contra, Javi Jiménez volvía a salir victorioso en un mano a mano con Xumetra. En otro jugada franjiverde, Ángel volvía a tener la oportunidad de empatar pero su disparo se fue cruzado.
Bordalás sacó al campo a David Sánchez en el minuto 40 para intentar tener el balón y en el 43 Javi Jiménez pasó a ser el "villano" de su equipo al "tragarse" un potente chut en una falta directa lanzada por Edu Albacar.
En el tiempo añadido, de nuevo Edu Albacar sacaba a pasear su pierna izquierda al ejecutar una una falta inventada por el árbitro al borde del área. El lateral colocó el balón por toda la escuadra ante el delirio de la afición franjiverde. Las espadas estaban en todo lo alto entre dos conceptos muy diferentes, pero igual de legítimos.
Los jugadores de Pucela se quejaron que la falta la creó el árbitro ya que el balón le pegó en la cara al defensor y no en la mano como interpretó.
En la reanudación, el Elche avisó de nuevo, pero Cristóbal no supo aprovechar un resbalón de Barragán dentro del área. De todas formas, el Valladolid apostó por su estilo hasta que una nueva contra, minuto 56, bien llevada por David Sánchez fue rematada al fondo de la red Ángel, que ganó la partida ante la desconexión del central Jordi y del meta Javi Jiménez.
El Elche había hecho lo más difícil y ahora quedaba un mundo por delante para mantener ese 3-1 que permitía al equipo acceder a la siguiente y definitiva final de la promoción de ascenso. El partido, sin duda alguna, estaba de lado franjiverde ya que estas situaciones las dominan los pupilos de José Bordalás a la perfección.
Y en esa tarea de manejar el partido y no dar opciones al rival salió el que mejor lo hace: Acciari. El argentino saltó al campo sustituyendo a Cristóbal y demostró que nadie le gana a la hora de llevar los partidos al cuarto oscuro, aquel lugar donde los minutos pasan con rapidez y los rivales terminan por desquiciarse en su intento de llegar al área de Jaime. En esta ocasión sucedió algo semejante y el Valladolid terminó desesperándose una y otra vez al ver que su fútbol ya no fluía igual que cuando el viento le golpeaba de cara y el marcador iba a su favor. Quizás se arrepintió de no haber sentenciado en la ida o de no aprovechar sus llegadas al área franjiverde en la primera parte.
Abel, técnico castellano, hizo todos los cambios tratando de romper al Elche, pero sólo encontró desesperación. A pesar de que Amoedo Chas alargó el partido cinco minutos, el Valladolid nunca dio la sensación de que podía marcar. La explosión final resultó apoteósica, pero la humildad continúa siendo la bandera del equipo. Falta un paso más para volver a Primera División, espera el Granada, y nadie se puede relajar.
El que creyó que el Elche era un rival asequible ya se está arrepintiendo de su atrevimiento y está de vacaciones.
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ESTE ES NUESTRO AÑOOOOOOOO mucho elcheeee
ResponderEliminarsabeis como está el tema de ir a granada a verlos?
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