El Elche ha agotado prácticamente los 4,3 millones de euros previstos para la confección del primer equipo y está al límite del presupuesto para poder fichar los dos refuerzos que necesita para completar la plantilla
Concurso de acreedores, intervención judicial, suspensión de pagos... son algunos términos económicos que se han puesto de moda durante los últimos años en el mundo del fútbol. Y es que muchos clubes están pagando actualmente los dispendios realizados en temporadas anteriores y que han llevado a la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) a convocar una huelga para el inicio de la presente Liga que hoy se conocerá si sigue adelante o no.
El Elche, que campañas atrás también se apuntó a la moda de gastar más de lo que podía, ha rectificado en las últimas temporadas y no ha tenido más remedio que apostar por presupuestos austeros que se ajustaran lo máximo posible a sus ingresos. El club ilicitano ha estado en más de una ocasión a punto de entrar en concurso de acreedores, pero unas veces con ampliaciones de capital, otras con aportaciones individuales como fue el caso de Juan Carlos Ramírez o recientemente el préstamo avalado por el Instituto Valenciano de Finanzas (IVF) ha conseguido superar las adversidades.
Además, como se ha demostrado en más de una ocasión, un presupuesto elevado no garantiza nada. Ahí está el ejemplo de la temporada pasada del Tenerife, que con una de las mejores plantillas de la categoría descendió a Segunda B o del Elche que con un presupuesto bajo luchó hasta el último partido por ascender. Aunque también están los casos contrarios del Betis o Rayo Vallecano, que se encuentran intervenidos, que no pagan y que lograron el ascenso directo.
Para la actual temporada, la comisión deportiva del Elche cuenta con un presupuesto de 4,3 millones de euros para la confección de la primera plantilla, una cantidad que estaría de media tabla para abajo en una clasificación de los diferentes clubes de Segunda.
Una cantidad que prácticamente ha agotado y que le deja al límite para fichar al centrocampista y al jugador de banda izquierda que le falta para completar la plantilla, por lo que deberá de hacer un esfuerzo extra y buscar a dos futbolistas que entren en los parámetros económicos del club para no gravar más las cuentas de la entidad.
La comisión deportiva ha tenido que desistir en su intento de firmar jugadores cuando ha conocido los precios que se barajaban. Futbolista como el delantero Toché, que ha terminado en la Liga griega; Quini, por el que el Alcorcón pedía 500.000 euros de traspaso, Rodri, por quien el Barcelona ha pagado al Sevilla 1,5 millones, o más recientemente Balenziaga, que cobra cerca de 300.000 euros en el Athletic de Bilbao; o Arzu, que tiene una ficha cercana a los 600.000 euros estaban en la órbita del Elche, pero han sido imposible ficharlos y al final han tenido que desistir. Por ello se ha apostado por jugadores jóvenes y con hambre de triunfar y buscar otras fórmulas como cesiones.
Concurso de acreedores, intervención judicial, suspensión de pagos... son algunos términos económicos que se han puesto de moda durante los últimos años en el mundo del fútbol. Y es que muchos clubes están pagando actualmente los dispendios realizados en temporadas anteriores y que han llevado a la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) a convocar una huelga para el inicio de la presente Liga que hoy se conocerá si sigue adelante o no.El Elche, que campañas atrás también se apuntó a la moda de gastar más de lo que podía, ha rectificado en las últimas temporadas y no ha tenido más remedio que apostar por presupuestos austeros que se ajustaran lo máximo posible a sus ingresos. El club ilicitano ha estado en más de una ocasión a punto de entrar en concurso de acreedores, pero unas veces con ampliaciones de capital, otras con aportaciones individuales como fue el caso de Juan Carlos Ramírez o recientemente el préstamo avalado por el Instituto Valenciano de Finanzas (IVF) ha conseguido superar las adversidades.
Además, como se ha demostrado en más de una ocasión, un presupuesto elevado no garantiza nada. Ahí está el ejemplo de la temporada pasada del Tenerife, que con una de las mejores plantillas de la categoría descendió a Segunda B o del Elche que con un presupuesto bajo luchó hasta el último partido por ascender. Aunque también están los casos contrarios del Betis o Rayo Vallecano, que se encuentran intervenidos, que no pagan y que lograron el ascenso directo.
Para la actual temporada, la comisión deportiva del Elche cuenta con un presupuesto de 4,3 millones de euros para la confección de la primera plantilla, una cantidad que estaría de media tabla para abajo en una clasificación de los diferentes clubes de Segunda.
Una cantidad que prácticamente ha agotado y que le deja al límite para fichar al centrocampista y al jugador de banda izquierda que le falta para completar la plantilla, por lo que deberá de hacer un esfuerzo extra y buscar a dos futbolistas que entren en los parámetros económicos del club para no gravar más las cuentas de la entidad.
La comisión deportiva ha tenido que desistir en su intento de firmar jugadores cuando ha conocido los precios que se barajaban. Futbolista como el delantero Toché, que ha terminado en la Liga griega; Quini, por el que el Alcorcón pedía 500.000 euros de traspaso, Rodri, por quien el Barcelona ha pagado al Sevilla 1,5 millones, o más recientemente Balenziaga, que cobra cerca de 300.000 euros en el Athletic de Bilbao; o Arzu, que tiene una ficha cercana a los 600.000 euros estaban en la órbita del Elche, pero han sido imposible ficharlos y al final han tenido que desistir. Por ello se ha apostado por jugadores jóvenes y con hambre de triunfar y buscar otras fórmulas como cesiones.
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